Descripción
Características
Este es el escabeche para los que buscan algo auténtico y con carácter.
Materia Prima: Carne de vizcacha salvaje. Es una carne muy blanca (incluso más que la del conejo) pero con una estructura de fibra más firme y un sabor mucho más marcado por su alimentación silvestre
Perfil de Sabor: Es un sabor "salvaje pero elegante". No es tan fuerte como el ciervo, pero tiene mucha más personalidad que el pollo o la ternera. Se nota el monte en cada bocado.
Ingredientes: Suele venir con zanahorias, cebollas y una presencia importante de pimienta negra en grano y laurel para complementar su perfil silvestre
Maridajes Recomendados
Debido a su origen silvestre, la vizcacha necesita compañeros que estén a la altura de su intensidad.
Comidas
Pan de Campo Tostado: No busques sofisticación; el mejor maridaje es una rodaja gruesa de pan de campo tostada a la parrilla o al horno de barro. El calor del pan resalta el aroma de la carne de caza.
Quesos de Cabra: El sabor fuerte y picante de un queso de cabra (típico del NOA) es el socio ideal para la vizcacha. Ambos comparten ese origen rústico y potente.
Pastel de Vizcacha: Una forma increíble de usarlo es como relleno de empanaditas o pasteles, aprovechando el jugo del escabeche para humectar la masa.
Polenta Blanca: En algunas zonas del norte se sirve una cucharada de este escabeche sobre una polenta blanca bien cremosa
Bebidas
Vino Tinto (Syrah o Cabernet Sauvignon): Aquí sí necesitamos tintos con "garra". Un Syrah con sus notas especiadas o un Cabernet con buena estructura son ideales para escoltar el sabor de la vizcacha.
Vino Blanco (Torrontés de altura): Un Torrontés bien seco y bien frío hace un contraste espectacular con la textura fibrosa de la vizcacha, limpiando el paladar de forma impecable.
Cerveza Ipa (India Pale Ale): El amargor intenso y los aromas cítricos de una IPA cortan la grasitud del aceite y se llevan muy bien con el carácter silvestre de la carne de monte.
Grappa o Aguardiente: Para los más tradicionales, un "toque" de aguardiente después de la picada es el cierre clásico para ayudar a la digestión de una carne de caza