El Chocolate: Para equilibrar la acidez del espumante, utilizan un chocolate belga semiamargo con un 53% a 55% de contenido de cacao.
El Relleno: El interior contiene una reducción artesanal de Champagne Extra Brut. Destaca por sus notas frutales que evocan a la manzana y la piña (ananá).
La Experiencia: Al morder el chocolate, el relleno líquido/cremoso genera un contraste inmediato. El amargor del cacao belga se corta con una marcada sensación de frescura cítrica y un sutil toque dulce al comienzo, dejando un final largo y persistente en el paladar.